HONDURAS: La relación de la Iglesia Católica y el Golpe de Estado
(AW) En el siguiente pronunciamiento, Apostasía Colectiva repudia la complicidad y el apoyo que la Iglesia Católica le brinda al Golpe cívico militar en Honduras. Una vez más, la jerarquía de la Iglesia le da la espalda al pueblo para mantener su posición de privilegio.
Pronunciamiento de Apostasía Colectiva
No podemos subestimar la coherente tradición de la Iglesia Católica frente a los golpes de estado: los auspicia, apoya y bendice, cuando no directamente los actúa. Así sucedió en Argentina, donde la Iglesia apoyó y bendijo una dictadura genocida. El reciente golpe de estado en Honduras no iba a ser la excepción.
Pocos días antes de este agrio domingo 28 de junio, la jerarquía católica hondureña impugnó públicamente la consulta popular que iba a realizar el presidente Zelaya y llamó a levantarse contra el gobierno democrático y sus políticas, por considerarlas un giro a la izquierda de sesgo chavista: "lo que se ha dado en Venezuela se está dando en Honduras, se dio en Bolivia y en Ecuador. Yo aquí en todo miro la mano del presidente venezolano Hugo Chávez y el país no se puede entregar al chavismo ni a nadie, pues queremos seguir siendo libres e independientes” (Mons. Darwin Andino, obispo de Tegucigalpa, ACI Prensa, 27 de junio). La simpatía que le profesan a los golpes de estado es aún más visible en el último comunicado de la conferencia episcopal hondureña. La destitución de Zelaya, dicen, servirá "para edificar y emprender un nuevo camino, una nueva Honduras (...) es un nuevo punto de partida para el diálogo, el consenso y la reconciliación"(comunicado leído por el cardenal Oscar Rodríguez y publicado por el diario El País, 4 de julio)
La Iglesia Católica y sus filiales latinoamericanas presienten una amenaza allí donde se profundizan los procesos democráticos, pues siempre se han beneficiado del estado de sitio de los cuerpos. Las del monseñor Andino y el comunicado episcopal son expresiones paradigmáticas de una lengua destituyente, más peligrosa que la gripe A. En esta lengua se expresan los beneficiarios de la pobreza y la opresión de los pueblos.
Quienes participamos del movimiento por la apostasía colectiva en Argentina repudiamos el golpe de estado en Honduras y a sus aliados conservadores. Exigimos la restitución inmediata del presidente Zelaya y alertamos sobre los procesos de reorganización regional de esta nueva derecha, que habla de "libertad", "diálogo", "consenso" y "reconciliación" para esconder sus abusos de poder y conspirar contra gobiernos democráticos. ¡Toda nuestra solidaridad al pueblo de Honduras!
Apostasía Colectiva en Argentina
Pronunciamiento de Apostasía Colectiva
No podemos subestimar la coherente tradición de la Iglesia Católica frente a los golpes de estado: los auspicia, apoya y bendice, cuando no directamente los actúa. Así sucedió en Argentina, donde la Iglesia apoyó y bendijo una dictadura genocida. El reciente golpe de estado en Honduras no iba a ser la excepción.
Pocos días antes de este agrio domingo 28 de junio, la jerarquía católica hondureña impugnó públicamente la consulta popular que iba a realizar el presidente Zelaya y llamó a levantarse contra el gobierno democrático y sus políticas, por considerarlas un giro a la izquierda de sesgo chavista: "lo que se ha dado en Venezuela se está dando en Honduras, se dio en Bolivia y en Ecuador. Yo aquí en todo miro la mano del presidente venezolano Hugo Chávez y el país no se puede entregar al chavismo ni a nadie, pues queremos seguir siendo libres e independientes” (Mons. Darwin Andino, obispo de Tegucigalpa, ACI Prensa, 27 de junio). La simpatía que le profesan a los golpes de estado es aún más visible en el último comunicado de la conferencia episcopal hondureña. La destitución de Zelaya, dicen, servirá "para edificar y emprender un nuevo camino, una nueva Honduras (...) es un nuevo punto de partida para el diálogo, el consenso y la reconciliación"(comunicado leído por el cardenal Oscar Rodríguez y publicado por el diario El País, 4 de julio)
La Iglesia Católica y sus filiales latinoamericanas presienten una amenaza allí donde se profundizan los procesos democráticos, pues siempre se han beneficiado del estado de sitio de los cuerpos. Las del monseñor Andino y el comunicado episcopal son expresiones paradigmáticas de una lengua destituyente, más peligrosa que la gripe A. En esta lengua se expresan los beneficiarios de la pobreza y la opresión de los pueblos.
Quienes participamos del movimiento por la apostasía colectiva en Argentina repudiamos el golpe de estado en Honduras y a sus aliados conservadores. Exigimos la restitución inmediata del presidente Zelaya y alertamos sobre los procesos de reorganización regional de esta nueva derecha, que habla de "libertad", "diálogo", "consenso" y "reconciliación" para esconder sus abusos de poder y conspirar contra gobiernos democráticos. ¡Toda nuestra solidaridad al pueblo de Honduras!
Apostasía Colectiva en Argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario